Vivimos en un mundo donde las grandes corporaciones mundiales nos dan todas las facilidades para usar sus herramientas. Como si no hubiese ninguna opción más. ¿Pero realmente son la única opción?

Empezando desde pequeñas, en los colegios, ya utilizan ordenadores con software privativo, desde el sistema operativo hasta los propios programas. Y desgraciadamente, tampoco se hace pedagogía y se explica que hay otras alternativas. Alternativas que a parte de ser libres, tienen un coste económico mucho menor. Por lo tanto, el propio centro se podría ver beneficiado directamente, ya que tendrían una partida económica mayor para el resto de conceptos de la escuela.

A lo largo de la etapa educativa, son pocos los casos que migran a software libre. En la gran mayoría, por simple desconocimiento.

A los humanos nos gustan las rutinas y los hábitos, por lo tanto, cualquier cambio, nos cuesta aceptarlo. ¿Si hemos estado toda nuestra etapa educativa utilizando software privativo, por qué deberíamos cambiar ahora? Y en el caso de que tengamos intención de cambiar, siempre nos frena el hecho del problema de las incompatibilidades con el hardware que tenemos o software que utilizamos, por lo tanto ya sea por A o por B no hacemos el cambio.

A parte, al igual que ocurre con los programas de mensajería instantánea, a pesar de que sabemos que hay app’s más seguras, no hacemos la migración porque nuestros contactos están en la app principal y por lo tanto, si nos migramos, perdemos el la posibilidad de contactar. Y al final, terminamos poniendo por delante de la propia seguridad, el contacto con nuestros amigos.

Por supuesto, trabajar con herramientas libres no siempre va a ser posible en el 100% de los casos. Por ejemplo, en el caso de diseñadores, fotografía… Hay programas libres para estos sectores, sin embargo, entiendo que por capacidades y compatibilidades se decanten por utilizar software privativo. Pero otros sectores, es totalmente posible utilizar software libre para desarrollar al 100% de su actividad. Escritores, desarrolladores, formadores….

En mi caso, el 100% del software que utilizo es libre. Desde el propio sistema operativo y por supuesto, esto ya me obliga a trabajar con programario libre. Y es que, en muchos casos es posible trabajar de ese modo.

Por supuesto, en los últimos años, el software libre ha hecho mucho trabajo y ahora en muchos casos, no hay demasiada diferencia entre trabajar con software privativo y software libre. En el caso de los programas de ofimática, son muy similares, por lo tanto la transición es muy rápida.

Y sí, trabajar como freelance es lo que te permite. Poder utilizar el software que más te convenga según tus intereses, comodidades o ética.

Por supuesto, tienes que tener en cuenta que el resto de gente con la que interaccionas, clientes, colaboradores, proveedores. Mayoritariamente van a trabajar con software privativo. Por lo tanto, a la hora de guardar los documentos y archivos, tendrás que hacerlo con una extensión compatible. Pero por el resto… libertad.

Llevo 6 meses como freelance y desde el minuto 0 he trabajado con herramientas libres y ningún problema. Por supuesto, donde más problemas me he encontrado es con compatibilidad con el hardware. Las impresoras y escáneres que puedes encontrar en la oficina, pueden llevarte más de un quebradero de cabeza para encontrar los drivers correspondientes

En mi caso particular, tengo dos impresoras multifunción. En un caso, la propia marca oficial ha desarrollado drivers para Linux, en el segundo caso, no tuve tanta suerte. Sin embargo, no estamos solas en este mundo y alguien había desarrollado los drivers correspondientes y funcionan a la perfección.

Por lo tanto, con un poco de paciencia se puede conseguir lo que las grandes corporaciones del software no quieren. Y es que trabajemos con herramientas libres.

Trabajar con herramientas libres es posible

Entiendo que cada una tiene sus propios intereses y es responsabilidad de cada una utilizar un tipo u otro de herramientas. Y que siempre nos podemos ver condicionadas por la oferta de software que hay en nuestro sector y nos obligue a decantarnos hacia un lado u otro.

Sin embargo, es bueno saber las posibilidades existentes y que no siempre están a la luz de la sociedad en general.

Pero si te lo propones, las cosas son posibles. Simplemente hay que encontrar la forma. Y aquí tienes un ejemplo. Actualmente es viable poder trabajar con software libre. Por un lado, tienes el ahorro económico en licencias. Por otro lado, sabes que el código es libre, y está expuesto a la vista de todo el mundo que quiera revisarlo. De este modo, te aseguras que no contendrá bugs ni código malicioso. Y en el caso que haya algún error, el equipo de desarrolladores. Gente que está en plantilla, o bien desarrolladores que de forma altruista contribuyen al proyecto. Desarrollará un paquete con los cambios pertinentes que solucionan el problema.

En cambio, en caso del software privativo, solo se desarrollan las mejoras que la compañía cree oportuna, y en caso de que se tenga que desarrollar un paquete con algunas modificaciones para poder corregir un error. Puede llevar más tiempo de que lo haría un equipo de desarrolladores de software libre. Simplemente por una cuestión burocrática interna de la compañía.

Trabajar con herramientas libres es posible

Por lo tanto, creo que es un buen ejercicio de reflexión preguntarnos si realmente la mejor opción para nosotras y para nuestra actividad, utilizar software privativo. ¿Realmente es tan bueno el software privativo delante el libre? ¿Realmente es la única opción que tienes?

Yo hace 2 años que, ya sea estudiando o trabajando, con software libre. Conozco sus límites, pero no volvería a utilizar software privativo en mi vida. Seguramente tampoco voy a modificar ningún programa de los que utilizo a diario. Sin embargo, me da tranquilidad saber que el programa que estoy utilizando está a la vista de cualquier persona, y por lo tanto, está libre de código malicioso y que en caso de aparecer cualquier bug que haya pasado por alto a los desarrolladores, gente de todo el mundo tiene la posibilidad de revisarlo y corregirlo.

Además, el hecho de estar disponible el código, se convierte en una buena herramienta de aprendizaje. A todas nos gusta aprender de las mejores persones en cada sector. ¿Te imaginas poder analizar el código de Windows o Mac? Saber como están hechos interiormente y como funcionan sus procesos? Desgraciadamente sus políticas no lo permiten, sin embargo, su homónimo libre, sí que lo permite. Puedes ver hasta el último detalle de su funcionamiento y aprender como funciona.

Como usuarias tenemos la responsabilidad, el control y la decisión de qué tipo de software queremos utilizar. Y debemos negarnos de que el software privativo venga instalado por defecto en los ordenadores, y tampoco nos ofrezcan ninguna posibilidad más.

Por suerte, la sociedad en general está empezando a cambiar, y algunas tiendas, sobretodo online, están empezando a ofrecer diversas opciones a la hora de instalar el sistema operativo. Por lo tanto, aún queda una brizna de esperanza en el tema.

Como siempre, te invito a dejar tus comentarios en la caja de la parte inferior. ¿También utilizas software libre? ¿Te gustaría utilizarlo pero no sabes por donde empezar o qué sistema operativo escoger?

Hasta la próxima


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