El no es imprescindible. Al igual que el silencio es necesario en la música y en la propia vida. El no, también es positivo.

El no, nos permite centrarnos. Nos permite despejarnos. Nos permite seguir con nuestro rumbo. Nos permite ser mejores en lo que hacemos y hacerlo mejor y más rápido.

Por lo tanto, el no, en este caso para nada es negativo. Al contrario. A la larga lo agradeceremos.

 

No nos debemos sentir culpables

Muchas veces decimos que sí, cuando realmente queremos decir que no. Pero aceptamos la petición para hacer contenta a la otra persona, para hacer un cumplido o para cumplir con lo que esperan de nosotros.

Tenemos que valorar qué conlleva aceptar o rechazar la propuesta. Por supuesto, a veces nos vemos obligados a aceptar la petición por diversos temas. Sin embargo, si estamos en una posición donde podemos hacer este planteamiento. Y podemos valorar si nos compensa o no aceptar o rechazar la petición y qué consecuencia nos lleva cada una de las decisiones.

 

No estamos diciendo no a la persona, estamos diciendo no a la petición

Cuando decimos no, en ningún caso estamos rechazando a la persona, estamos rechazando la petición en si. Y debemos transmitirle como tal, para que no se sienta ofendida o rechazada.

Debemos demostrarle que en otras circunstancias no tendríamos problemas para aceptar su propuesta. Sin embargo, en esos momentos, no está alineado con nuestros objetivos o timmings.

El no es imprescindible

No debemos hacer nada si no lo deseemos

Por suerte, vivimos una vida en la que somos libres. Si no queremos hacer algo no tenemos la obligación de hacerlo. Por supuesto puede que hayan ciertas consecuencias por ello. Sin embargo, si las aceptamos como tal, nos da la libertad de hacer cualquier cosa. Aunque nos impongan la creencia que son inviolables estos límites y nunca debemos llegar a ellos. No va a pasar nada si aceptamos los efectos de nuestros actos

¿Quién dijo que no se podía trabajar sin tener oficina. ¿Quién dijo que no se podía trabajar desde un velero? Solo es cuestión de romper paradigmas. Y creer en nuestros objetivos y luchar para hacerlos realidad.

 

Cuando decimos no, decimos sí a muchas más cosas

El hecho de rechazar las propuestas que no nos interesan, automáticamente tenemos más tiempo a nuestra disposición. Y debido a que el tiempo es el activo más preciado de cualquier persona. Eso nos permitirá cumplir con mayores garantías nuestros objetivos.

El no es imprescindible

Además, cuando decimos no, estamos diciendo sí a muchas más cosas. Cuando rechazamos un cigarrillo, estamos diciendo sí a nuestra salud, a nuestra calidad de vida, a nuestra esperanza de vida. Por lo tanto terminamos ganando.

 

Por lo tanto debemos ver el no, como algo positivo. Algo que nos ayuda a avanzar. Por supuesto no podemos decir no a todo. Sin embargo, si somos selectivos en nuestras decisiones, nos enfocaremos de la forma más óptima a ellos. Por lo tanto, antes de decir sí a una cosa, debemos pensarlo dos veces.

Tú ya lo has probado? Has empezado a decir no a todo aquello que realmente no te mantenía alineado a tu objetivo?


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