Ya has encontrado a tu primer cliente, habéis hecho el briefing, sabes lo que te pide y le has dado la fecha de entrega. Desarrollas el proyecto con total normalidad, le presentas el proyecto final. Lo acepta y con sigo, le adjuntas la correspondiente factura a abonar en los próximos 30 días naturales. Genial. Todo un éxito!

Bien… hasta aquí. Porque después de estos 30 días aún sigues esperando que la cuenta de tu banco aumente con el ingreso de la factura que emitiste a tu cliente.

Y ahora qué? Aunque tenías diferentes métodos para evitar llegar a este punto, como no nacimos sabiéndolo todo, aún tienes diferentes formas de que se haga justicia y cobres por tu proyecto.

Si has terminado y entregado el proyecto tienes dos formas de intentar cobrarlo:

A través de un burofax

Tienes que conseguir la sede de la empresa. Esto lo puedes hacer haciendo una visita al Registro Mercantil de tu provincia. Allí se te facilitará la información para conocer donde se ubica y todos los datos para poder mandar el burofax.

El trámite de la consulta en el Registro Mercantil cuesta menos de 10€. Mandar el burofax cuesta unos 30€. A pesar de que hay una opción algo más económica que reduce el precio a la mitad, no es del todo recomendable, ya que no viene asegurado el contenido del mismo, y delante un juez puede perder validez. Por lo tanto, en estos casos, mejor no escatimar.

En el burofax indicas a la persona que tiene pendiente del pago de la factura correspondiente, el importe de la factura que reclamas y qué período de tiempo tiene para hacerlo efectivo. En caso contrario, se avisa que se emprenderán medidas legales con los costes añadidos que esto puede suponer por ambas partes.

Normalmente, con un burofax es suficiente. Sin embargo, no todo el mundo es igual, y en algunos casos puede que no sea suficiente.

Entonces nos toca tomar medidas legales y seguir al siguiente paso.


Iniciar un proceso moratorio civil

Esto es un documento que se manda al juzgado correspondiente. Este reclama al deudor el importe al cliente. Y en caso de que este no cumpla se iniciará un juicio.


Como cobrar los proyectos

Mi recomendación es intentar no llegar al punto del juicio ya que los costes se elevan y estudiar con tu abogado si es viable o no quemar esta opción. Indicar que si el importe a reclamar es de 2000€ se hará un juicio rápido de forma gratuita, con lo cual, es algo a agradecer.

Y por supuesto, si puedes intentar evitar llegar hasta el punto que entregas el proyecto sin tener ninguna garantía de cobro, mucho mejor. Por lo tanto, a continuación te muestro algunas recomendaciones para poder trabajar tranquilo.

 

Divide los cobros

Normalmente se divide en 3 partes:

  • 25% del importe total por adelantado al iniciar el proyecto

  • 50% del importe total una vez se finaliza el proyecto y se entrega para evaluarlo con el cliente y así iniciar el período de pruebas y retoques finales

  • 25% del importe total una vez se ha revisado el proyecto y da el visto bueno el cliente

De esta forma siempre tendrás un mínimo de liquidez, y en caso de impago siempre tendrás cobrado parte del proyecto.

 

Todo por escrito

Como dice el dicho, las palabras se las lleva el viento, y esto puede darte más de un quebradero de cabeza. Por lo tanto, cualquier acuerdo al que llegues con el cliente, mejor que quede por escrito y firmado por ambas partes.

Como cobrar los proyectos

De esta forma, cualquier “olvido” puede ser fácilmente recordado y cualquier duda aclarada echando un vistazo rápido al contrato.

 

Parando máquinas

En el caso de que en algún momento de los pagos descritos anteriormente, el cliente muestra señales que no va a efectuar el pago, no continúes adelantando trabajo e invirtiendo horas en este proyecto. Por supuesto, puede ser que el cliente se encuentre en un mal momento económico y realmente sea verdad. Pero como ya comenté en otro artículo, los freelancers no somos ninguna ONG. Por lo tanto, para máquinas. Al final lo vas a agradecer. Además, los clientes que tengan esta tendencia a retrasar los pagos, al ver que sus proyectos también se retrasan procuraran que esta tendencia vaya a la baja.

No hagas la entrega final hasta que se haya efectuado el pago

Puede darse la situación que muestras el producto al cliente para validar que todo esté correcto y así empezar el período de pruebas. En este punto él tendría que efectuar el 50% del pago, que sumado al 25% inicial ya habría efectuado el 75% del total.

Está claro que el cliente tendrá que ver el producto terminado antes de efectuar el pago, pero no permitas que se inicien las pruebas de validación por parte del cliente hasta que el pago no se haya efectuado.

Además, mantén el 100% del control del producto hasta que no se haya efectuado el último pago para así, en cualquier momento, restringir el acceso al producto por parte del cliente. Y es que en caso de incumplimiento del contrato por parte del cliente, tienes todo el derecho de hacerlo.

Como ves, siempre hay que estar alerta ante cualquier anomalía durante el proceso de desarrollo del proyecto. Más vale pecar de precavido que al contrario. A la larga, te vas ahorrar más de un quebradero de cabeza.

Y tú, qué medidas tomas para evitar el impago de tus proyectos? Cómo has solucionado el impago de alguno de tus proyectos? Explica tu experiencia en los comentarios.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies